
El sector del embalaje es uno de los sectores donde la innovación está muy presente para adaptarse permanentemente a las expectativas de los consumidores y de las marcas. La imaginación, la tecnología y la optimización siguen teniendo un papel importante. Entonces, ¿cuáles son las grandes tendencias en el sector del embalaje? ¿Qué especificidades existen en Francia en comparación con el resto del mundo? Desde hace varios años se están consolidando varias grandes tendencias: embalajes respetuosos con el planeta, útiles y seguros que ofrecen transparencia.
Tendencia de embalaje n.º 1: el respeto por el planeta
El respeto por el planeta, el consumo responsable y la lucha contra el calentamiento climático ya no son tendencias, sino requisitos previos para los consumidores. Hemos pasado de la simple concienciación sobre el problema a la voluntad de resolverlo, tanto individual como colectivamente.
No obstante, el embalaje es el soporte ideal para responder a las nuevas expectativas de los consumidores gracias a la innovación. Concretamente, esto se traduce en:
- una reducción de los embalajes superfluos con menos materia, un peso más ligero para el transporte y un almacenamiento facilitado;
- un ecodiseño, materias primas biológicas y una cadena de producción controlada;
- una sostenibilidad con embalajes reciclados y reciclables.
En este ámbito, las empresas aún deben realizar una labor pedagógica. Así, más de 6 de cada 10 franceses consideran que los industriales no se esfuerzan lo suficiente en el diseño de embalajes sostenibles, o bien los franceses ignoran los esfuerzos realizados (fuente: encuesta de la IFOP de mayo de 2020 para all4pack).
Esta tendencia supera con creces las fronteras francesas y se encuentra en toda Europa, especialmente en los países nórdicos. Incluso en el resto del globo, las innovaciones son numerosas. Por ejemplo, cabe citar a la chilena que desarrolla un bioplástico a base de algas marinas o a la italiana que trabaja en embalajes alimentarios 100% biodegradables diseñados con restos de frutas y verduras, bacterias y levaduras.
Tendencia de embalaje n.º 2: la seguridad
¡Un embalaje sostenible pero protector! Es esencial que el embalaje conserve su función primordial de protección, evitando contaminaciones y permitiendo, especialmente, una mejor conservación de los alimentos.
Una encuesta realizada en plena crisis sanitaria de la COVID-19 aporta información interesante: el 85% de los franceses considera que el embalaje es útil en general y el 40% afirma comprar más productos con embalaje desde la pandemia. Esto confirma la importancia de la seguridad que aportan los embalajes (fuente: encuesta de la IFOP citada anteriormente).
Los embalajes inteligentes ofrecen información sobre el estado de conservación y la temperatura, y permiten detectar incidentes.
La reciente crisis sanitaria mundial muestra hasta qué punto todos estamos implicados en la seguridad, especialmente en el sector alimentario.
Tendencia de embalaje n.º 3: la utilidad
¿Por qué un embalaje debería servir solo una vez? Una de las grandes tendencias consiste en transformar el embalaje en otro objeto, ofreciéndole una segunda utilidad. Por ejemplo, una caja de pizza se transforma en un retroproyector, el embalaje de una camisa se convierte en una percha o una caja de zapatos pasa a ser una máscara o un juguete infantil.
El embalaje también debe adaptarse a los nuevos estilos de vida. Por ejemplo, el auge de la bicicleta en las grandes ciudades ha llevado a una famosa cadena de comida rápida a proponer un embalaje que permite colgar el menú del manillar y así transportarlo fácilmente.
La utilidad también consiste en facilitar la vida del consumidor proponiendo embalajes flexibles, más fáciles de transportar, de abrir y cerrar, y más fáciles de almacenar.
Tendencia de embalaje n.º 4: la transparencia
El embalaje conectado o inteligente se está desarrollando en todo el mundo. Esto también ofrece a los consumidores información completa sobre las condiciones de fabricación del producto y su trazabilidad. El éxito de aplicaciones como Yuka en Francia o Smart Label en los Estados Unidos confirma este entusiasmo por saberlo todo sobre un producto a través del smartphone.
Se requiere transparencia por parte de los fabricantes: el consumidor comprometido quiere conocerlo todo sobre los productos que compra, no solo los ingredientes o las materias primas, sino también el país de fabricación, la cadena logística, el embalaje, la distribución, las condiciones de reciclaje y la marca.
El embalaje inteligente también permite a las empresas recopilar datos y, a largo plazo, poder individualizar las ofertas. Al pasar el smartphone por el embalaje alimentario, en el futuro, tendremos ideas de recetas de cocina o acceso a un vídeo que muestre la fabricación.
Tendencia de embalaje n.º 5: la autenticidad
Por último, la última gran tendencia detectada en los últimos años es el gusto por lo auténtico, lo local y lo hecho a mano. Así, una nostalgia unida a una voluntad de afirmar una identidad local o nacional conducen a embalajes tradicionales.
Ejemplos procedentes de Japón, Noruega o el Reino Unido confirman el deseo de volver a gestos ancestrales, a tradiciones y a un saber hacer que se creía perdido.
En conclusión, la tecnología y la innovación deben ponerse al servicio de la transparencia y la sostenibilidad. En Flexico, diseñamos embalajes con cierre innovadores, ecodiseñados y sostenibles. La bolsa Minigrip, que existe desde hace más de 60 años, demuestra una vez más que la innovación siempre es posible, ¡sin aumentar los costes! Con Minigrip® de origen biológico, ofrecemos un embalaje monomaterial, reciclable, reutilizable y fabricado a partir de una materia natural renovable, situándolo en el centro del círculo virtuoso de los principios de la economía circular.
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