El ecodiseño consiste en diseñar envases con un menor impacto ambiental en comparación con los de generaciones anteriores. Contrariamente a las ideas preconcebidas, la simple reducción de la masa de material no es la única palanca posible. Deben tenerse en cuenta otros parámetros, como mostrará este artículo.

Los desafíos del ecodiseño de envases

El ecodiseño se ha convertido en un desafío industrial importante. La contaminación de los océanos por plásticos, la dificultad del reciclaje, la acumulación de residuos… Todas estas son razones que demuestran que ha llegado el momento de cambiar el enfoque en términos de producción. Apostar por un futuro más virtuoso significa, en particular, concebir los envases de manera diferente.

Con este objetivo, el Consejo Nacional del Embalaje ha puesto de manifiesto nueve desafíos que un enfoque de ecodiseño debe integrar imperativamente:

  1. Reducir los impactos ambientales de los productos desarrollados actualmente;
  2. Llevar a cabo una reflexión para reducir la huella de carbono de los productos existentes;
  3. Identificar y luego controlar cada riesgo y coste relativos al ciclo de vida de los productos;
  4. Reducir al máximo los costes de transporte, de las materias primas y de los envases;
  5. Saber anticipar las críticas negativas de las diversas partes interesadas;
  6. Prevenir las evoluciones reglamentarias para prepararse mejor;
  7. Considerar el aspecto ambiental como un pilar de creatividad e innovación;
  8. Promover un enfoque «verde» sincero para obtener el apoyo del público;
  9. Diferenciarse de la competencia para conquistar nuevos mercados.

Por lo tanto, si cada etapa del diseño de un envase tiene en cuenta todos estos desafíos, dicho envase será lo más virtuoso posible. Solo bajo estas condiciones se podrá hablar realmente de ecodiseño.

El análisis del ciclo de vida de los envases

Para que el ecodiseño se realice de la manera más eficaz posible, es necesario razonar en términos de ciclo de vida completo del envase. Para ello, primero hay que comprender bien su definición y cómo se formaliza su análisis.

El ciclo de vida de un producto considera todas las etapas, desde su concepción hasta su fin de vida. Se descompone de la siguiente manera:

  • diseño, por una oficina de estudios, por ejemplo;
  • extracción o fabricación de las materias primas que lo componen;
  • fabricación del envase o del producto;
  • transporte a los diferentes almacenes de almacenamiento;
  • utilización por el cliente final;
  • fin de vida, incluyendo la clasificación, el reciclaje o la eliminación.

Considerando cada una de estas fases, el análisis del ciclo de vida consiste en estudiar sus impactos en el medio ambiente. Para ello, hay que tener en cuenta varios aspectos, entre los que se incluyen:

  • los ecosistemas, ya sean terrestres, acuáticos, aéreos…;
  • el agotamiento de los recursos naturales;
  • la salud de las personas.

Por lo tanto, un diseño ecológico es aquel que tendrá en cuenta el mayor número de factores y reducirá al máximo sus impactos.

Envase ecodiseñado: las palancas pertinentes a tener en cuenta

El Consejo Nacional del Embalaje ha publicado una guía metodológica sobre el ecodiseño. Aborda seis puntos clave que, asociados a un análisis del ciclo de vida exhaustivo, permiten crear y explotar envases más respetuosos con el medio ambiente.

Tener en cuenta a cada una de las partes interesadas desde el diseño

La forma, la masa, el volumen, el transporte o incluso el formato de bolsillo o familiar son factores que pueden influir tanto en el consumidor como en el productor. Facilitar la vida del primero puede perjudicar perfectamente al segundo, y viceversa. Por lo tanto, un enfoque global es primordial.

No descuidar la percepción de su uso por parte del consumidor

El consumidor puede tener la impresión de desperdiciar producto, de perder el tiempo abriendo un envase o de no controlar su impacto en el medio ambiente. Por lo tanto, buscará comprar el producto más adecuado para tranquilizarle en estos aspectos. La respuesta de un industrial puede pasar por recargas ecológicas, aperturas y cierres fáciles o por una facilidad de agarre óptima.

Razonar sobre todo el ciclo de vida para evitar cualquier transferencia de impacto

No debe ocurrir que, al mejorar de forma desproporcionada un aspecto del ciclo de vida, otro se degrade completamente. De lo contrario, al final, el impacto ambiental del envase será menos virtuoso, lo que sería contraproducente.

Optimizar la cantidad de producto del envase

Ya sea en términos de masa o de volumen, el envase debe seguir siendo resistente durante su uso, transporte y almacenamiento. Sin embargo, jugando con ciertos parámetros, es posible reducir la cantidad de material. A veces, modificando ligeramente la forma del recipiente, es posible apilar varios. Esto será beneficioso en términos de almacenamiento y transporte y, por lo tanto, para el medio ambiente.

Racionalizar el uso de los recursos naturales durante la fase de producción

Los recursos naturales se consumen en diversas etapas del ciclo de vida, especialmente durante la producción o el transporte. Por lo tanto, es posible utilizar menos materiales, como para el envase en sí o para las tintas utilizadas para el etiquetado. Además, la reducción del consumo de los vehículos por unidad transportada puede lograrse aumentando el número de unidades cargadas mediante la optimización de su volumen o de los flujos logísticos.

No olvidar considerar el fin de vida de los envases

Finalmente, el último punto clave del ecodiseño se refiere a la gestión del fin de vida del envase. ¿Puede ser reutilizado o reciclado fácilmente y a bajo coste? ¿Cuál es el valor añadido de los materiales utilizados después del reciclaje? ¿Está el consumidor suficientemente informado sobre estos aspectos?

El ecodiseño de un envase es el resultado de un largo proceso de reflexión. El camino puede estar lleno de obstáculos, por lo que se han desarrollado varias herramientas de ayuda a la decisión. Sin citarlas exhaustivamente, existe FEEL, propuesto por Citeo, el ecoorganismo que gestiona el fin de vida de los envases y papeles para más de 28.000 empresas, transformándolos en nuevos recursos. Se trata de una aplicación disponible gratuitamente en Internet para los miembros de Citeo, que permite, entre otras cosas, un diagnóstico rápido.

> Para saber más sobre la política de gestión de residuos de Flexico, visite la página Flexico, un actor eco-responsable.

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