
Francia se ha fijado como objetivo reciclar el 100% de los plásticos puestos en el mercado en 2025, mientras que actualmente esta tasa es de alrededor del 22%. Sin embargo, es un objetivo utópico, ya que incluso sus vecinos europeos más avanzados en la materia (Noruega, seguida de Alemania) apenas alcanzan el 40%. ¿En qué consiste concretamente este reciclaje?
¿Cuáles son sus diferentes etapas? Lo sabrá al leer este artículo.
Las diferentes etapas: de la clasificación al reciclaje de los plásticos
El reciclaje es, en realidad, un conjunto de etapas, todas dependientes unas de otras e implicando a diversos actores. Analizaremos estas diferentes fases para comprender mejor el proceso completo, basándonos en la información contenida en el sitio web de Valorplast, uno de los principales actores del reciclaje de plástico en Francia.
La clasificación de los residuos plásticos: del contenedor de reciclaje al centro de recogida
Así, el inicio de la vida de un residuo plástico se sitúa en su productor, ya sea un particular o un profesional. Si el plástico es reciclable, su mejor destino como residuo será el contenedor de reciclaje puesto a disposición por el ayuntamiento. Según los territorios, las instrucciones de clasificación son diferentes; es decir, los tipos de plásticos aceptados en estos contenedores serán más o menos numerosos, pero las etapas siguientes siguen siendo las mismas.
Una vez realizada la recogida, ya sea puerta a puerta o en contenedores, los residuos plásticos llegan a centros de clasificación, donde se separan en función de su naturaleza: transparentes, de color, de polietileno (PE), de polipropileno (PP)… A la salida del centro, se presentan en forma de grandes cubos resultantes del compactado de cada familia de plásticos.
El tratamiento del material plástico en el proceso de reciclaje
Esta etapa marca el inicio del proceso de reciclaje como tal. Según su naturaleza o su destino final, los plásticos se tratan después de diferentes maneras, a saber: la regeneración, la micronización o la trituración. Estas tres técnicas son utilizadas, en particular, por el grupo Paprec, uno de los principales profesionales del reciclaje en Francia y en el mundo.
Sin entrar en los detalles técnicos de cada procedimiento, es importante abordarlos al menos de forma sucinta para comprender bien sus diferencias y sus especificidades. En primer lugar, la regeneración permite, mediante calentamiento, producir granza de alta gama que, una vez tratada y purificada, constituirá una materia prima de muy alta calidad para fabricar nuevos productos de plástico. Los tipos de plásticos afectados, en particular, por la regeneración son, por ejemplo, el poliestireno, el PVC o el polipropileno.
También utilizada, la micronización consiste en crear un polvo de plástico muy fino mediante la pulverización de escamas procedentes de una etapa previa. A diferencia de la regeneración, no hay purificación, lo que hace que el plástico sea de menor calidad. No obstante, por su practicidad y el ahorro que genera, esta forma es muy apreciada por los industriales. Los tipos de plásticos que se micronizan con mayor frecuencia son el PVC y el polietileno.
Por último, en algunos casos, se prioriza la trituración de los plásticos en el reciclaje. Tras ser únicamente lavados, estos plásticos se integran la mayoría de las veces directamente en la cadena de producción de nuevos productos. No obstante, esta etapa también puede ser un paso previo a la regeneración o a la micronización vistas anteriormente.
¿Qué futuro le espera al plástico reciclado?
Los plásticos reciclados se venden después a industriales de todo el mundo. Según un artículo reciente del sitio web nouvelobs.com, el 8% de estos plásticos se recicla en circuito abierto, mientras que menos del 2% lo hace en circuito cerrado.
> ¿Qué significan entonces estas nociones de circuitos abierto y cerrado?
El plástico reciclado en circuito abierto
En la práctica, cuando se dice que es abierto, esto supone que los plásticos reciclados se transformarán en productos manufacturados totalmente diferentes de aquellos que se reciclaron previamente. El ejemplo más conocido es la fabricación de un jersey de material sintético procedente de botellas de plástico. Sin embargo, dicho jersey, al final, no será reciclable.
El plástico reciclado en circuito cerrado
Por el contrario, el ciclo cerrado garantiza que el plástico reciclado vuelva, como materia prima, a la producción de un elemento idéntico. Por ejemplo, una botella de plástico se ha reciclado y se ha reintroducido en el ciclo industrial de fabricación de otras botellas de plástico. La problemática que plantea el ciclo cerrado, que explica su baja proporción en las salidas de los plásticos reciclados, se debe principalmente a la seguridad sanitaria y a las limitaciones tecnológicas. Así, incluso mejorando la purificación y los métodos industriales, los especialistas consideran que su cuota en el reciclaje de plásticos no podrá superar el 5%.
Para concluir, aunque el gesto de separar los residuos es primordial, alcanzar una tasa de reciclaje del 100% parece difícilmente posible, tanto por razones económicas como técnicas. Sin embargo, en los últimos años, aunque los procesos asociados se han mejorado considerablemente, el reciclaje no podrá constituir la única solución a los residuos plásticos.
Para saber más sobre la política de gestión de residuos de Flexico, visite la página Flexico, un actor ecorresponsable.