
De aquí a 2060, una de cada tres personas tendrá 60 años o más. En otras palabras, nuestra población envejece y se enfrenta a un mundo industrial que tiende a ser más eficiente, más potente. La sociedad de consumo se acelera a un ritmo que a veces es difícil de seguir, especialmente para las personas mayores. Estos consumidores deben recibir una atención especial… Por eso, diseñar envases adaptados para las personas mayores ya no es una simple posibilidad, sino un imperativo.
El acceso a una información clara y diferenciada
Con cerca de 1,7 millones de personas con discapacidad visual en Francia, nuestro país debe adaptarse imperativamente a la diversidad de perfiles presente en su población. Hoy se contabilizan 60.000 personas ciegas y 1.640.000 personas con baja visión (de las cuales la mitad padece DMAE). Por desgracia, las previsiones no son muy alentadoras, ya que se espera un 5,5% de personas con baja visión en la población en 2030.
En la actualidad, el artículo L111-1 del Código de Consumo establece ciertas condiciones que todo profesional debe respetar. El consumidor debe poder leer de forma legible y comprensible cualquier información presente en el envase (precio, etiquetas, ingredientes, etc.). Cada envase está obligado a ser:
- Comprensible: En este sentido, el texto debe ser fácil de descifrar, las imágenes fácilmente distinguibles y los pictogramas explícitos.
- Visible: La información que se busca debe ser fácilmente identificable. Cualquier información oculta o difícilmente visible según un determinado ángulo de visión debe modificarse.
- Legible: El consumidor no debe tener que experimentar ninguna dificultad para leer el texto. Los caracteres presentes en los envases suelen ser demasiado pequeños.
A veces, todos estos elementos tienen dificultades para implementarse. Todavía encontramos en las tiendas envases con escrituras verticales, logotipos demasiado difíciles de distinguir, materiales que reflejan la luz con demasiada intensidad e impiden la lectura del envase. Por lo tanto, es necesario subsanar estos problemas y proponer una alternativa para las personas mayores. En este sentido, Casino creó una gama llamada “Bien pour vous”, especialmente diseñada para los consumidores de edad avanzada.
Una ergonomía adaptada a los problemas que pueden encontrar las personas mayores
Sin embargo, por desgracia, las personas mayores no solo se enfrentan a problemas visuales. Las deficiencias motoras les limitan en sus acciones cotidianas, especialmente en aquellas que implican agarrar objetos. En Francia, se contabiliza a más de un millón de personas que sufren reumatismos inflamatorios crónicos, de las cuales 300.000 padecen artritis reumatoide. Otros casos de reumatismos crónicos afectan a casi 10 millones de franceses…
Facilidad de apertura y cierre
La artritis reumatoide provoca deformación de las manos, disminución de la fuerza y grandes dificultades de agarre. La industria del envase ha desarrollado algunas innovaciones para facilitar el manejo de los productos, su apertura y su cierre. Un ejemplo de ello es el tapón en forma de flor de Wattwiller o el diseñado por Cristalline. Para las personas mayores, la prueba de abrir una botella puede resultar muy compleja. Teniendo en cuenta esta dificultad, estas dos empresas decidieron desarrollar un sistema mucho más adaptado a las condiciones físicas del público en cuestión.
Lo mismo ocurre con las latas metálicas con anilla, que se sustituyen progresivamente por sistemas de apertura pelable. Aunque se ven cada vez más latas metálicas con anilla presentadas como más fáciles de abrir, lo cierto es que este método sigue siendo una dificultad para las personas que no pueden ejercer la fuerza suficiente.
Facilidad de agarre
La ergonomía de un producto debe pensarse en función del público al que se supone que va dirigido su compra. Sin embargo, los productos de primera necesidad (agua, leche, pan, café, etc.) son consumidos por un abanico de consumidores amplio y diversificado. Por eso es importante ofrecer un diseño a la vez estético —cuando se conoce la importancia de lo visual en la decisión de compra— y práctico. Para ello, algunas marcas han pensado en un envase que combina la finura de los contornos con la facilidad de agarre.
La marca Nescafé, por ejemplo, ha desarrollado un nuevo envase para su producto “Nescafé Gold Blend”. Este se ha vuelto más fácil de sujetar y cuenta con una apertura mucho menos compleja que antes. Lo mismo ocurre con Contrex, que ha sabido fabricar botellas orientadas a un agarre práctico gracias a una forma perfectamente adaptada a la sujeción.
Aún quedan esfuerzos por hacer para perfeccionar los productos adaptados a las personas mayores, pero es una cuestión que se estudia de cerca. ¡El consumo para todos debe ser la promesa del mañana!
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